
Recibir la noticia de que necesitas una cirugía puede generar muchas dudas. Si además tienes hipotiroidismo, es normal preguntarte si la anestesia será segura, si debes suspender tu medicación o si existe algún riesgo adicional durante la operación.
La buena noticia es que la mayoría de los pacientes con hipotiroidismo pueden someterse a una cirugía y recibir anestesia de forma segura cuando la enfermedad está adecuadamente controlada y se realiza una valoración preanestésica completa.
Como anestesiólogo, una de las preguntas que escucho con más frecuencia es: “Doctor, ¿mi problema de tiroides puede complicar la anestesia?”. En la mayoría de los casos, la respuesta es tranquilizadora: con una preparación adecuada, los riesgos suelen ser bajos y manejables.
En este artículo te explicaré de forma sencilla cómo influye el hipotiroidismo en la anestesia, qué precauciones tomamos los anestesiólogos y qué puedes hacer para prepararte antes de tu cirugía.
¿Qué es el hipotiroidismo y cómo puede influir en una cirugía?
El hipotiroidismo ocurre cuando la glándula tiroides produce menos hormonas de las que el cuerpo necesita. Estas hormonas participan en numerosas funciones esenciales, incluyendo la regulación del metabolismo, la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y el funcionamiento de múltiples órganos.
Cuando los niveles hormonales son bajos, el organismo funciona más lentamente. Esto puede provocar síntomas como:
-Fatiga o cansancio excesivo.
-Sensación constante de frío.
-Aumento de peso.
-Somnolencia.
-Estreñimiento.
-Piel seca.
-Disminución de la frecuencia cardíaca.
¿Por qué las hormonas tiroideas son importantes durante una cirugía?
Durante una intervención quirúrgica, el organismo debe adaptarse al estrés físico producido por la operación y la anestesia. Las hormonas tiroideas ayudan a que el corazón, los pulmones y otros órganos respondan adecuadamente a esta situación.
Por este motivo, cuando el hipotiroidismo no está bien controlado, el anestesiólogo puede necesitar tomar medidas adicionales para garantizar la seguridad del paciente.
¿Es seguro recibir anestesia si tengo hipotiroidismo?
En términos generales, sí.
La mayoría de los pacientes con hipotiroidismo controlado pueden recibir anestesia general, regional o sedación sin presentar complicaciones importantes.
En mi práctica diaria, muchos pacientes llegan preocupados porque toman levotiroxina y creen que la cirugía debe cancelarse automáticamente. Sin embargo, cuando los niveles hormonales están controlados y la valoración médica es adecuada, las cirugías suelen realizarse con normalidad.
¿Cuándo puede ser necesario retrasar una cirugía?
Las cirugías programadas podrían posponerse temporalmente si existe:
-Hipotiroidismo severo sin tratamiento.
-Síntomas importantes no controlados.
-Alteraciones cardiovasculares significativas.
-Sospecha de mixedema o descompensación grave.
La decisión siempre dependerá del tipo de cirugía, la urgencia del procedimiento y la condición clínica de cada paciente.
¿Por qué algunas cirugías programadas pueden posponerse en pacientes con hipotiroidismo?
La mayoría de los pacientes con hipotiroidismo pueden operarse sin problemas. Sin embargo, cuando la enfermedad está mal controlada o es especialmente grave, el anestesiólogo puede recomendar retrasar temporalmente una cirugía programada hasta que el paciente se encuentre en mejores condiciones.
El objetivo no es negar la cirugía, sino reducir riesgos y mejorar la seguridad durante la anestesia y el periodo de recuperación.
Hipotiroidismo severo sin tratamiento
Cuando el organismo tiene niveles muy bajos de hormonas tiroideas durante un tiempo prolongado, varios órganos pueden funcionar más lentamente de lo normal.
Durante una cirugía esto puede provocar:
- Disminución excesiva de la frecuencia cardíaca.
- Descenso importante de la presión arterial.
- Recuperación más lenta de la anestesia.
- Mayor sensibilidad a los medicamentos anestésicos.
- Alteraciones respiratorias durante el postoperatorio.
En estos casos suele ser más seguro iniciar o ajustar el tratamiento con levotiroxina antes de realizar una cirugía electiva.
Síntomas importantes no controlados
Algunos pacientes presentan síntomas que indican que el hipotiroidismo aún no está adecuadamente compensado.
Entre ellos destacan:
- Somnolencia excesiva.
- Fatiga intensa.
- Debilidad marcada.
- Intolerancia severa al frío.
- Hinchazón importante de la cara o extremidades.
- Lentitud mental significativa.
Cuando estos síntomas son muy evidentes, pueden sugerir que el organismo tendrá más dificultades para responder al estrés quirúrgico.
Además, algunos síntomas pueden confundirse con complicaciones propias de la anestesia, dificultando la evaluación durante la recuperación.
Por este motivo, el equipo médico puede recomendar optimizar primero el tratamiento hormonal.
Alteraciones cardiovasculares significativas
Las hormonas tiroideas tienen un papel fundamental en el funcionamiento del corazón.
En casos avanzados de hipotiroidismo pueden aparecer:
- Bradicardia (frecuencia cardíaca anormalmente baja).
- Disminución de la fuerza de contracción del corazón.
- Derrame pericárdico (acumulación de líquido alrededor del corazón).
- Intolerancia al esfuerzo.
- Insuficiencia cardíaca en casos graves.
Durante la anestesia, el corazón debe adaptarse a cambios en la presión arterial, la administración de medicamentos y el estrés quirúrgico.
Si existe una enfermedad cardiovascular significativa asociada al hipotiroidismo, el riesgo de inestabilidad hemodinámica durante la cirugía aumenta.
Por ello, puede ser necesario realizar estudios cardiológicos adicionales y estabilizar primero la condición del paciente.
Sospecha de mixedema o descompensación grave
Esta es la situación más preocupante, aunque afortunadamente es poco frecuente.
El mixedema representa la forma más grave del hipotiroidismo descompensado y constituye una emergencia médica.
Los signos que pueden alertar al equipo médico incluyen:
Alteración importante del estado de conciencia.
Confusión o somnolencia extrema.
Temperatura corporal muy baja (hipotermia).
Frecuencia cardíaca muy lenta.
Presión arterial baja.
Dificultad respiratoria.
Retención de dióxido de carbono.
Si una persona con estas características recibe anestesia sin estabilización previa, existe un riesgo elevado de:
Colapso cardiovascular.
Insuficiencia respiratoria.
Necesidad de ventilación mecánica prolongada.
Ingreso en cuidados intensivos.
Complicaciones potencialmente mortales.
Por este motivo, el tratamiento urgente del hipotiroidismo grave tiene prioridad sobre la cirugía programada.
La presencia de hipotiroidismo no significa automáticamente que una cirugía sea peligrosa o que vaya a ser suspendida. De hecho, la gran mayoría de los pacientes con hipotiroidismo controlado pueden operarse con normalidad.
Cuando una cirugía se pospone, generalmente no es por la enfermedad en sí, sino porque el anestesiólogo ha identificado factores que pueden aumentar el riesgo y que pueden corregirse previamente para que el procedimiento sea mucho más seguro.
¿Cuáles son los riesgos de la anestesia en pacientes con hipotiroidismo?
La mayoría de las personas con hipotiroidismo pueden someterse a una cirugía de forma segura cuando su enfermedad está adecuadamente controlada. Sin embargo, debido a que las hormonas tiroideas influyen en numerosos órganos y sistemas del cuerpo, el anestesiólogo debe realizar una evaluación cuidadosa antes del procedimiento para identificar posibles riesgos y planificar la anestesia de manera individualizada.
Uno de los aspectos más importantes es el sistema cardiovascular. El hipotiroidismo puede disminuir la frecuencia cardíaca, reducir la fuerza de contracción del corazón y limitar la capacidad cardiovascular para responder al estrés de una cirugía. Como consecuencia, algunos pacientes pueden presentar una mayor tendencia a la hipotensión arterial o a cambios en la frecuencia cardíaca durante el procedimiento. Por esta razón, durante toda la cirugía se monitorizan continuamente la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la saturación de oxígeno y el ritmo cardíaco para detectar cualquier alteración de forma temprana.
El sistema respiratorio también puede verse afectado. Algunos pacientes con hipotiroidismo presentan una respiración más lenta, menor capacidad pulmonar o debilidad de los músculos respiratorios. Estas alteraciones pueden ser especialmente relevantes cuando coexisten otras condiciones como obesidad, apnea obstructiva del sueño o enfermedades pulmonares crónicas. En estos casos, el anestesiólogo presta especial atención al manejo de la vía aérea y a la función respiratoria durante y después de la cirugía.
Otro aspecto importante es la respuesta a los medicamentos anestésicos. Los pacientes con hipotiroidismo pueden presentar una mayor sensibilidad a ciertos fármacos utilizados durante la anestesia, lo que puede prolongar sus efectos o aumentar el riesgo de somnolencia excesiva y recuperación más lenta. Por este motivo, las dosis se ajustan cuidadosamente teniendo en cuenta factores como la edad, el peso corporal, el estado general de salud y el grado de control de la enfermedad tiroidea.
La regulación de la temperatura corporal también merece atención especial. Las personas con hipotiroidismo suelen tener una mayor tendencia a sentir frío y pueden desarrollar hipotermia con mayor facilidad durante la cirugía. Para prevenir esta situación, los equipos quirúrgicos utilizan mantas térmicas, fluidos calentados y sistemas especiales de calentamiento que ayudan a mantener una temperatura corporal adecuada durante todo el procedimiento.
En los casos de hipotiroidismo severo no tratado, los riesgos anestésicos pueden aumentar considerablemente. Pueden presentarse alteraciones cardiovasculares importantes, depresión respiratoria, trastornos metabólicos y una recuperación más lenta. Por ello, cuando el hipotiroidismo está descompensado, algunas cirugías programadas pueden posponerse temporalmente hasta lograr un mejor control hormonal.
La buena noticia es que cuando el hipotiroidismo está correctamente diagnosticado y tratado, la gran mayoría de los pacientes puede recibir anestesia de manera segura. Una adecuada evaluación preoperatoria, el control de las hormonas tiroideas y una planificación anestésica individualizada permiten reducir significativamente los riesgos y favorecer una recuperación satisfactoria.
La valoración preanestésica: el paso más importante para tu seguridad
La consulta preanestésica es una de las herramientas más importantes para reducir riesgos.
En esta cita, el anestesiólogo revisará:
-Tu historial médico.
-Los medicamentos que utilizas.
-Estudios recientes.
-Resultados de laboratorio.
-Antecedentes anestésicos previos.
¿Qué información debes compartir?
Es importante informar:
-Desde cuándo tienes hipotiroidismo.
-Qué dosis de levotiroxina tomas.
-Cuándo fue tu último control endocrinológico.
-Si has presentado cambios recientes en tus síntomas.
En mi experiencia, muchos pacientes consideran que el hipotiroidismo es un detalle menor y olvidan mencionarlo durante la evaluación. Sin embargo, esta información es fundamental para planificar una anestesia segura.
¿Qué estudios pueden solicitarse?
Dependiendo del caso, podrían requerirse:
-TSH.
-T4 libre.
-Electrocardiograma.
-Estudios cardiológicos adicionales.
No todos los pacientes necesitan pruebas complejas. La indicación dependerá de la cirugía y de tu estado general de salud.
¿Debo tomar la levotiroxina el día de la cirugía?
Esta es una de las preguntas más frecuentes entre los pacientes con hipotiroidismo que van a someterse a una intervención quirúrgica. La respuesta, en la mayoría de los casos, es sí. Generalmente se recomienda continuar tomando la levotiroxina según las indicaciones habituales, incluso el mismo día de la cirugía.
La levotiroxina es el medicamento que reemplaza la hormona tiroidea que el organismo no produce en cantidad suficiente. Mantener niveles adecuados de estas hormonas es importante para el funcionamiento normal del corazón, los pulmones, el metabolismo y otros órganos que participan en la respuesta del cuerpo al estrés quirúrgico.
Habitualmente, la levotiroxina puede ingerirse con un pequeño sorbo de agua pocas horas antes del procedimiento, sin interferir significativamente con las normas de ayuno preoperatorio. Sin embargo, las recomendaciones pueden variar según el tipo de cirugía, la hora programada del procedimiento, el estado de salud del paciente y los protocolos específicos de cada hospital.
Muchas personas se preocupan porque deben permanecer en ayunas antes de la anestesia. El objetivo del ayuno preoperatorio es disminuir el riesgo de aspiración pulmonar, una complicación que puede ocurrir si el contenido del estómago pasa hacia los pulmones durante la anestesia. Debido a que la levotiroxina se administra en una cantidad muy pequeña y suele tomarse únicamente con un sorbo de agua, con frecuencia no representa un problema para cumplir este objetivo.
En algunos casos especiales, como cirugías de urgencia, procedimientos complejos o pacientes con condiciones médicas particulares, el equipo médico puede modificar las indicaciones habituales. Por ello, nunca debes suspender ni reiniciar tu medicación por cuenta propia.
Lo más recomendable es informar siempre al anestesiólogo y al cirujano sobre todos los medicamentos que utilizas, incluyendo la levotiroxina, para que puedan darte instrucciones específicas adaptadas a tu situación clínica.
¿Qué ocurre durante la anestesia si tengo hipotiroidismo?
Si tienes hipotiroidismo y necesitas una cirugía, es normal que te preguntes cómo puede influir esta condición durante la anestesia. La buena noticia es que la mayoría de los pacientes con hipotiroidismo controlado puede recibir anestesia de forma segura. El papel del anestesiólogo es identificar cualquier riesgo potencial y adaptar el manejo anestésico a las necesidades de cada persona.
Durante toda la cirugía, el equipo de anestesia monitoriza de manera continua las funciones vitales para garantizar tu seguridad. Se controlan permanentemente la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el ritmo cardíaco, la oxigenación de la sangre, la ventilación pulmonar y la temperatura corporal. Estos controles permiten detectar cualquier cambio de forma temprana y actuar inmediatamente si es necesario.
El hipotiroidismo puede influir en varios sistemas del organismo. Algunas personas presentan una frecuencia cardíaca más baja de lo habitual, una respuesta cardiovascular más lenta al estrés, una mayor sensibilidad a ciertos medicamentos anestésicos y una tendencia a perder calor corporal con mayor facilidad. Por este motivo, el anestesiólogo puede realizar ajustes específicos para mantener la estabilidad durante todo el procedimiento.
Anestesia general e hipotiroidismo
La anestesia general es aquella en la que el paciente permanece completamente dormido e inconsciente durante la cirugía. Para lograrlo se utilizan medicamentos administrados por vía intravenosa y, en muchos casos, anestésicos inhalados.
En pacientes con hipotiroidismo, el anestesiólogo presta especial atención a la respuesta del organismo a estos medicamentos. Algunas personas pueden ser más sensibles a los sedantes, opioides y relajantes musculares, por lo que las dosis se ajustan cuidadosamente según la edad, el peso corporal, el estado general de salud y el grado de control del hipotiroidismo.
Además, se vigila estrechamente la función respiratoria. El hipotiroidismo puede asociarse a una ventilación más lenta o a una menor reserva pulmonar, especialmente si existen condiciones asociadas como obesidad o apnea obstructiva del sueño. Durante la anestesia general, los pulmones son monitorizados continuamente para asegurar una adecuada oxigenación y eliminación de dióxido de carbono.
Otro aspecto importante es la temperatura corporal. Los pacientes con hipotiroidismo pueden presentar mayor tendencia a la hipotermia durante la cirugía. Por ello, se utilizan mantas térmicas, sistemas de calentamiento y fluidos tibios para mantener una temperatura adecuada durante todo el procedimiento.
Anestesia raquídea e hipotiroidismo
La anestesia raquídea, también llamada anestesia espinal, consiste en administrar un anestésico local en el líquido que rodea la médula espinal para bloquear temporalmente la sensibilidad y el movimiento de la parte inferior del cuerpo. Es una técnica muy utilizada en cirugías de miembros inferiores, cesáreas y diversos procedimientos abdominales bajos.
En pacientes con hipotiroidismo, la anestesia raquídea suele ser una alternativa segura cuando está correctamente indicada. Sin embargo, también requiere vigilancia cuidadosa porque puede producir una disminución de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca. Dado que algunos pacientes con hipotiroidismo ya presentan una respuesta cardiovascular más lenta, el anestesiólogo monitoriza estrechamente estos parámetros y administra líquidos o medicamentos si es necesario para mantener una adecuada estabilidad hemodinámica.
La ventaja de la anestesia raquídea es que evita la necesidad de anestesia general y manipulación de la vía aérea en muchos procedimientos. Sin embargo, cada caso debe evaluarse individualmente para determinar cuál es la técnica más apropiada según la cirugía y las condiciones médicas del paciente.
Medidas especiales que puede tomar el anestesiólogo
Dependiendo de la situación clínica, el anestesiólogo puede implementar medidas adicionales para aumentar la seguridad durante el procedimiento. Estas pueden incluir ajustes en las dosis de medicamentos anestésicos, un control más estricto de la función cardiovascular, una vigilancia respiratoria más cercana, estrategias para mantener la temperatura corporal y un período de observación más prolongado en la sala de recuperación.
La mayoría de los pacientes no percibe estas intervenciones porque forman parte del cuidado anestésico habitual. Sin embargo, representan medidas importantes para garantizar una anestesia segura y una recuperación adecuada.
Un mensaje de tranquilidad
Tener hipotiroidismo no significa que no puedas recibir anestesia. Cuando la enfermedad está diagnosticada y adecuadamente controlada, la gran mayoría de los pacientes se somete a procedimientos anestésicos sin complicaciones importantes. La evaluación preoperatoria, el control hormonal y la monitorización continua permiten que tanto la anestesia general como la anestesia raquídea se realicen con altos estándares de seguridad.
Lo más importante es informar siempre a tu anestesiólogo sobre tu diagnóstico, los medicamentos que utilizas y cualquier síntoma reciente relacionado con tu enfermedad tiroidea. Una buena comunicación con el equipo médico es la mejor herramienta para garantizar una cirugía segura y una recuperación satisfactoria.
Recuperación después de la cirugía en pacientes con hipotiroidismo
La recuperación después de una cirugía suele ser muy similar a la de cualquier otro paciente cuando el hipotiroidismo se encuentra adecuadamente controlado. Gracias a una evaluación preoperatoria adecuada, al tratamiento correcto con levotiroxina y al seguimiento del equipo médico, la mayoría de las personas atraviesa el período postoperatorio sin complicaciones relacionadas con su enfermedad tiroidea.
Durante las primeras horas después de la anestesia es normal experimentar algunos síntomas temporales. Muchas personas sienten somnolencia, cansancio leve, sensación de debilidad o una recuperación gradual de la energía. También pueden presentarse molestias propias de la cirugía, como dolor en la zona intervenida, sensación de rigidez o incomodidad al movilizarse. Estos síntomas suelen mejorar progresivamente conforme el organismo se recupera del procedimiento y de los efectos de la anestesia.
En los pacientes con hipotiroidismo bien tratado, la velocidad de recuperación generalmente no difiere de forma significativa de la observada en personas sin enfermedad tiroidea. Sin embargo, si el hipotiroidismo no estaba adecuadamente controlado antes de la cirugía, algunas personas podrían experimentar una recuperación más lenta, mayor cansancio o una respuesta más prolongada a ciertos medicamentos anestésicos.
Por esta razón, es importante continuar tomando la medicación tiroidea según las indicaciones médicas y acudir a los controles programados después de la intervención. Mantener niveles hormonales adecuados favorece una mejor cicatrización, una recuperación más rápida y una menor probabilidad de complicaciones.
Durante el período postoperatorio, el equipo médico vigila aspectos fundamentales como la respiración, la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el nivel de conciencia y el control del dolor. En algunos casos, especialmente en pacientes con enfermedades asociadas o cirugías complejas, puede ser necesario un tiempo adicional de observación para garantizar una recuperación completamente segura.
Aunque la mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente, existen algunas señales de alerta que requieren atención médica inmediata. Debes contactar con tu médico o acudir a un servicio de urgencias si presentas dificultad para respirar, somnolencia excesiva que no mejora con el paso de las horas, dolor en el pecho, mareos intensos, pérdida de conciencia o un empeoramiento importante de tus síntomas habituales de hipotiroidismo.
También es recomendable consultar si aparecen signos de infección, como fiebre persistente, enrojecimiento importante de la herida, secreción anormal o dolor que aumenta progresivamente en lugar de mejorar.
La recuperación quirúrgica es un proceso gradual y cada persona evoluciona a un ritmo diferente. Descansar adecuadamente, seguir las indicaciones médicas, mantener una buena hidratación y continuar el tratamiento del hipotiroidismo son medidas fundamentales para favorecer una recuperación exitosa.
En la gran mayoría de los casos, los pacientes con hipotiroidismo controlado pueden regresar a sus actividades habituales de manera progresiva y disfrutar de una recuperación similar a la de cualquier otra persona sometida a una cirugía.
Preguntas frecuentes sobre hipotiroidismo y anestesia
¿La anestesia empeora el hipotiroidismo?
No. La anestesia no provoca hipotiroidismo ni suele empeorar una enfermedad tiroidea que se encuentra adecuadamente controlada. Los medicamentos anestésicos actúan durante un tiempo limitado para permitir la realización segura de la cirugía y no alteran de forma permanente la función de la glándula tiroides. Sin embargo, es importante que el anestesiólogo conozca tu diagnóstico para adaptar el manejo anestésico según tus necesidades.
¿Puedo recibir anestesia general si tengo hipotiroidismo?
Sí. La gran mayoría de los pacientes con hipotiroidismo puede recibir anestesia general de manera segura. Antes de la cirugía, el anestesiólogo evaluará tu estado de salud, los resultados de tus análisis y el grado de control de la enfermedad. Cuando el hipotiroidismo está tratado adecuadamente, los riesgos suelen ser similares a los de otros pacientes sometidos al mismo procedimiento quirúrgico.
¿La anestesia raquídea es más segura que la anestesia general?
No necesariamente. Tanto la anestesia general como la anestesia raquídea pueden ser opciones seguras en pacientes con hipotiroidismo. La elección depende principalmente del tipo de cirugía, las características del paciente y la valoración del anestesiólogo. Cada técnica tiene ventajas y consideraciones específicas, por lo que la decisión debe individualizarse para cada caso.
¿Necesito autorización de mi endocrinólogo antes de la cirugía?
No siempre. En muchos pacientes con hipotiroidismo estable y bien controlado no es necesario obtener una autorización específica del endocrinólogo. Sin embargo, cuando existen cambios recientes en el tratamiento, alteraciones importantes en los niveles hormonales, síntomas no controlados o enfermedades asociadas complejas, una valoración endocrinológica previa puede ser de gran ayuda para optimizar las condiciones antes de la cirugía.
¿Qué pasa si olvidé tomar mi levotiroxina el día de la cirugía?
Si olvidaste tomar tu medicación, debes informar al anestesiólogo o al equipo médico lo antes posible. En la mayoría de los casos, una sola dosis omitida no produce consecuencias graves debido a la larga duración de acción de la levotiroxina. Sin embargo, la conducta dependerá del tipo de cirugía, del tiempo transcurrido y de las características individuales de cada paciente.
¿Debo suspender la levotiroxina antes de operarme?
Generalmente no. La mayoría de los pacientes debe continuar tomando la levotiroxina según las indicaciones médicas, incluso el día de la cirugía, habitualmente con un pequeño sorbo de agua. No obstante, siempre debes seguir las instrucciones específicas proporcionadas por tu anestesiólogo o cirujano.
¿El hipotiroidismo puede hacer que me despierte más lentamente de la anestesia?
En algunos casos, especialmente cuando el hipotiroidismo no está bien controlado, puede existir una mayor sensibilidad a ciertos medicamentos anestésicos, lo que podría contribuir a una recuperación más lenta. Sin embargo, cuando la enfermedad está adecuadamente tratada, la mayoría de los pacientes despierta y se recupera de forma normal.
¿Qué estudios suelen solicitar antes de la cirugía?
Dependiendo del caso, el médico puede solicitar análisis para evaluar la función tiroidea, especialmente los niveles de TSH y T4 libre. También pueden realizarse otros estudios preoperatorios habituales para valorar el estado general de salud y asegurar que la cirugía se realice en las mejores condiciones posibles.
¿Se puede cancelar una cirugía por hipotiroidismo?
Sí, en algunas circunstancias. Las cirugías programadas pueden posponerse temporalmente cuando existe hipotiroidismo severo sin tratamiento, síntomas importantes no controlados, alteraciones cardiovasculares significativas o sospecha de descompensación grave. El objetivo es corregir primero estas alteraciones para reducir riesgos y mejorar la seguridad del procedimiento.
Mensaje final para pacientes con hipotiroidismo
Tener hipotiroidismo no significa que una cirugía o una anestesia sean peligrosas. Lo más importante es que la enfermedad se encuentre controlada y que informes a tu anestesiólogo sobre tu diagnóstico y tratamiento.
Como anestesiólogo, puedo decirte que la gran mayoría de los pacientes con hipotiroidismo se someten a procedimientos quirúrgicos sin complicaciones relacionadas con su enfermedad. La clave está en una evaluación preoperatoria adecuada, una buena comunicación con el equipo médico y el seguimiento correcto del tratamiento hormonal.
Si tienes dudas antes de una cirugía, no dudes en plantearlas durante tu consulta preanestésica. Comprender tu enfermedad y conocer cómo se planifica tu anestesia puede ayudarte a afrontar el procedimiento con mayor tranquilidad y confianza.
BIBLIOGRAFIA
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