La importancia de hacer ayuno preoperatorio: ¿por qué debo dejar de comer y beber antes de una cirugía o anestesia?

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porque se hace ayuno antes de una cirugia

Cuando tenemos programada una cirugía, es normal que el equipo médico nos indique que debemos dejar de comer y beber durante determinadas horas antes de la intervención. Esta indicación se conoce como ayuno preoperatorio y es una de las medidas de seguridad más importantes antes de recibir anestesia.

Sin embargo, muchos pacientes se preguntan: ¿por qué tengo que hacer ayuno si mi cirugía será con anestesia raquídea? ¿Qué sucede si como o bebo antes de la operación? ¿Por qué no puedo tomar ni siquiera agua? ¿Es realmente necesario dejar de comer si solamente me van a realizar un procedimiento pequeño?

Estas dudas son completamente comprensibles. A veces, el ayuno puede parecer una indicación demasiado estricta, especialmente cuando el paciente tiene hambre, sed o debe esperar varias horas antes de ingresar al quirófano.

La realidad es que el ayuno preoperatorio no se indica para hacer pasar hambre al paciente ni es un simple requisito administrativo. Su objetivo principal es disminuir el riesgo de que el contenido del estómago llegue a los pulmones durante la anestesia, una complicación que puede poner en peligro la vida.

Y aquí hay algo muy importante que debemos entender: el ayuno no solamente es necesario cuando recibimos anestesia general. También puede ser necesario cuando nos realizan una anestesia raquídea, una anestesia regional o determinados procedimientos que aparentemente son sencillos.

En este artículo explicaré, con un lenguaje sencillo, por qué se realiza el ayuno preoperatorio, qué sucede dentro de nuestro organismo durante la anestesia y por qué cumplir las indicaciones del anestesiólogo ayuda a que una cirugía sea más segura.

1. ¿Qué es el ayuno preoperatorio?

El ayuno preoperatorio es el período durante el cual una persona debe evitar consumir determinados alimentos y bebidas antes de una cirugía, una anestesia o un procedimiento médico.

Su finalidad es permitir que el estómago tenga tiempo suficiente para vaciarse y reducir la cantidad de contenido gástrico que podría regresar hacia el esófago y pasar accidentalmente a los pulmones durante la anestesia.

Para entenderlo mejor, imaginemos que nuestro estómago es un recipiente donde se almacenan temporalmente los alimentos y líquidos que consumimos. Después de comer, el organismo comienza un proceso de digestión: los alimentos se mezclan con los jugos gástricos y posteriormente pasan poco a poco hacia el intestino.

Este proceso necesita tiempo. No todos los alimentos se digieren a la misma velocidad. Por ejemplo, el agua suele abandonar el estómago más rápidamente que una comida abundante con grasas, carnes o frituras.

Por eso, cuando una persona va a recibir anestesia, es importante respetar los tiempos de ayuno indicados por el equipo médico.

El objetivo no es que el estómago permanezca vacío durante el mayor tiempo posible, sino que el paciente llegue al procedimiento con un riesgo reducido de aspiración y sin someterse innecesariamente a un ayuno prolongado.

2. ¿Por qué es importante hacer ayuno antes de una cirugía?

La principal razón es prevenir una complicación conocida como broncoaspiración pulmonar.

Para comprender por qué ocurre, primero debemos saber qué sucede normalmente cuando comemos o bebemos.

Cuando tragamos los alimentos, estos pasan por el esófago y llegan al estómago. En condiciones normales, el contenido gástrico permanece allí mientras se desarrolla la digestión.

Además, nuestro organismo cuenta con mecanismos naturales de protección que evitan que los alimentos o líquidos ingresen a las vías respiratorias.

Entre estos mecanismos encontramos:
- El reflejo de la tos, que permite expulsar sustancias que ingresan accidentalmente a las vías respiratorias.
- El reflejo nauseoso y otros reflejos protectores de la garganta.
- La coordinación de los músculos que participan en la deglución.
- Los mecanismos que ayudan a mantener protegida la entrada de la tráquea.

Sin embargo, cuando recibimos anestesia,sobre todo anestesia general, estos mecanismos pueden disminuir o desaparecer temporalmente, dependiendo del tipo y profundidad de la anestesia.

En determinadas circunstancias, el contenido del estómago puede regresar hacia la garganta y pasar a la tráquea y los pulmones.

Esto es precisamente lo que queremos evitar mediante el ayuno preoperatorio.

¿Qué es la broncoaspiración?

La broncoaspiración ocurre cuando el contenido del estómago, como alimentos, líquidos o jugos gástricos, ingresa accidentalmente al aparato respiratorio.

Es una complicación poco frecuente, pero potencialmente grave.

Cuando el contenido gástrico llega a los pulmones, puede producir diferentes problemas:
- Neumonitis química: inflamación del tejido pulmonar provocada por el contacto con el contenido ácido del estómago.
- Neumonía por aspiración: infección pulmonar que puede desarrollarse cuando existe aspiración de contenido contaminado.
- Broncoespasmo: estrechamiento de los bronquios que dificulta el paso del aire.
- Dificultad respiratoria: alteración de la capacidad de los pulmones para oxigenar adecuadamente la sangre.
- Insuficiencia respiratoria: en los casos más graves, puede ser necesario utilizar ventilación mecánica y cuidados intensivos.
Por esta razón, aunque la broncoaspiración no ocurre en todos los pacientes, los profesionales de anestesia toman medidas para reducir al máximo este riesgo.

Recuerda: hacer ayuno antes de una cirugía es una medida preventiva para proteger tus pulmones y tu seguridad durante la anestesia.

3. ¿Por qué debo hacer ayuno antes de una anestesia general?

La anestesia general es un tipo de anestesia en el que el paciente permanece inconsciente durante la intervención quirúrgica. Es decir, no está despierto, no siente dolor y necesita asistencia para mantener una respiración adecuada en función del procedimiento y de la técnica anestésica utilizada.

Durante este tipo de anestesia, los medicamentos producen cambios importantes en el funcionamiento del organismo.

Uno de ellos es la disminución de los reflejos protectores que normalmente impiden que el contenido del estómago ingrese a los pulmones.

Cuando estamos despiertos, si el contenido del estómago regresa hacia la garganta, nuestro organismo puede reaccionar mediante la tos, las náuseas o la deglución para intentar proteger las vías respiratorias.

Pero durante la anestesia general, estos mecanismos pueden estar profundamente disminuidos.

Por eso, si el paciente tiene alimentos o líquidos en el estómago, existe la posibilidad de que estos regresen hacia el esófago y lleguen a los pulmones.

¿Qué sucede durante la anestesia general?

Para que puedas comprenderlo mejor, veamos qué ocurre durante una intervención quirúrgica:

1. El anestesiólogo administra medicamentos para producir la inconsciencia y controlar el dolor.
2. El paciente pierde temporalmente la capacidad de responder de manera normal a los estímulos.
3. Los reflejos que protegen las vías respiratorias pueden disminuir o desaparecer.
4. Dependiendo de la cirugía, el anestesiólogo puede colocar un dispositivo para mantener la vía aérea y facilitar la respiración.
5. Si existe contenido gástrico que regresa hacia la garganta, puede producirse una broncoaspiración.
Es importante comprender que colocar un tubo endotraqueal o un dispositivo para proteger la vía aérea no elimina completamente el riesgo de aspiración, especialmente durante determinados momentos de la anestesia.

Por eso, el ayuno es una medida preventiva fundamental antes de recibir anestesia general.

En otras palabras, el ayuno ayuda a que el paciente llegue al momento de la anestesia con el estómago en condiciones más seguras.

4. ¿Por qué debo hacer ayuno antes de una anestesia raquídea si voy a permanecer despierto?

Esta es una de las preguntas más frecuentes entre los pacientes que van a someterse a una cirugía.

Muchas personas piensan que solamente deben realizar ayuno cuando van a recibir anestesia general, porque en ese tipo de anestesia permanecen dormidas.

Por el contrario, cuando les explican que recibirán anestesia raquídea, consideran que no necesitan dejar de comer porque estarán despiertas durante la operación.

Pero esto no es del todo correcto.
Durante una anestesia raquídea, el paciente generalmente puede permanecer despierto y consciente. Sin embargo, esto no significa que esté completamente libre de riesgos relacionados con el contenido del estómago.

¿Cuál es la relación entre la anestesia raquídea y el ayuno?

Aunque la anestesia raquídea no produce necesariamente una pérdida de conciencia, existen varias razones por las que se solicita el ayuno.

Primera razón: puede ser necesario administrar sedación.

En algunas cirugías, el paciente puede sentirse nervioso, incómodo o ansioso por permanecer despierto durante la intervención.

En estas circunstancias, el anestesiólogo puede administrar medicamentos sedantes para ayudarlo a relajarse.

Dependiendo de la dosis y del efecto de estos medicamentos, el paciente puede pasar de estar tranquilo y despierto a encontrarse profundamente dormido.

Cuando la sedación es profunda, los reflejos que protegen las vías respiratorias pueden disminuir considerablemente.

Por lo tanto, aunque inicialmente estaba previsto realizar una anestesia raquídea, también debemos considerar los riesgos asociados a la sedación.

Segunda razón: puede ser necesario convertir la anestesia raquídea en anestesia general.

Imaginemos que una persona ingresa al quirófano para una cirugía de rodilla con anestesia raquídea.

Todo está preparado para que permanezca despierta mientras el equipo quirúrgico realiza la intervención.

Sin embargo, durante la cirugía pueden presentarse situaciones inesperadas:

- El bloqueo anestésico no alcanza el nivel necesario.
- La anestesia comienza a perder efecto antes de finalizar la intervención.
- El paciente presenta dolor que no puede controlarse adecuadamente con la técnica inicial.
- La cirugía se prolonga más de lo esperado.
- Aparece alguna complicación que requiere modificar el plan anestésico.

En estos casos, el anestesiólogo podría necesitar administrar anestesia general.

Si el paciente ha comido o bebido recientemente, el riesgo de aspiración puede ser mayor.

Por eso, el equipo de anestesia debe estar preparado para responder a situaciones imprevistas y no solamente a lo que estaba planificado inicialmente.

Tercera razón: durante cualquier procedimiento anestésico pueden presentarse situaciones que requieran proteger la vía aérea.

Aunque el paciente esté despierto y respire espontáneamente, puede presentar náuseas, vómitos o cambios en su estado de conciencia.

Si necesita una intervención urgente para controlar la respiración o proteger sus vías respiratorias, tener el estómago lleno puede complicar el manejo.

Entonces, ¿la anestesia raquídea siempre requiere ayuno?

En las cirugías programadas, las recomendaciones de ayuno también se aplican a los procedimientos realizados con anestesia regional, incluida la anestesia raquídea, especialmente cuando puede utilizarse sedación o existe la posibilidad de necesitar anestesia general.

Las recomendaciones de la Sociedad Americana de Anestesiólogos (ASA) contemplan el ayuno tanto para anestesia general como para anestesia regional y sedación.

Por eso, si te han programado una cirugía con anestesia raquídea, no debes asumir que puedes comer o beber porque permanecerás despierto.

Debes seguir las indicaciones que te entregue tu anestesiólogo o el centro quirúrgico.

5. ¿Por qué también debo hacer ayuno antes de una sedación o de procedimientos aparentemente sencillos?

No todas las intervenciones médicas requieren anestesia general o raquídea.

Existen procedimientos que se realizan con anestesia local, sedación o una combinación de diferentes técnicas.

Por ejemplo:

- Endoscopias digestivas.
- Colonoscopias.
- Procedimientos ginecológicos.
- Cirugías ambulatorias.
- Procedimientos traumatológicos.
- Intervenciones odontológicas con sedación.
- Algunos procedimientos diagnósticos y terapéuticos.

En estos casos, las indicaciones de ayuno dependen de la técnica que se utilizará, del nivel de sedación y de las características particulares del paciente.

¿Por qué es importante?

Porque la sedación también puede modificar el estado de conciencia y disminuir los mecanismos que protegen las vías respiratorias.

Una sedación ligera puede producir relajación y somnolencia, mientras que una sedación profunda puede hacer que el paciente responda muy poco o nada a los estímulos.

Cuanto mayor es la profundidad de la sedación, mayor puede ser la alteración de los reflejos protectores.

Por esta razón, aunque el procedimiento parezca pequeño, no debemos decidir por nuestra cuenta que podemos comer o beber antes de realizarlo.

Es el equipo de anestesia quien debe determinar si necesitamos ayuno y durante cuánto tiempo.

6. ¿Cuántas horas de ayuno debo realizar antes de una cirugía?

Esta es una de las dudas más importantes para quienes tienen una intervención quirúrgica programada.

Tradicionalmente, muchos pacientes han recibido la indicación de no comer ni beber nada desde la medianoche anterior a la cirugía.

Sin embargo, las recomendaciones actuales diferencian entre alimentos sólidos, comidas abundantes y líquidos claros.

Esto se debe a que cada tipo de alimento tiene un tiempo diferente de vaciamiento gástrico.

En adultos sanos que van a someterse a procedimientos electivos, las recomendaciones de referencia suelen ser las siguientes:

Tipo de alimento o bebidaTiempo orientativo
Líquidos claros2 horas
Comida ligera 6 horas
Leche materna 4 horas
Comidas abundantes, grasas o frituras8 horas

 

Estos intervalos son orientativos y no sustituyen las instrucciones de tu centro quirúrgico. Algunas instituciones utilizan protocolos más restrictivos, por lo que debes confirmar siempre qué pauta corresponde a tu caso.

¿Qué alimentos requieren 6 horas de ayuno?

En general, se considera que una comida ligera necesita un mínimo de seis horas para permitir un vaciamiento gástrico adecuado.

Algunos ejemplos son:
- Pan tostado.
- Galletas sencillas.
- Una comida ligera sin exceso de grasa.
- Alimentos de fácil digestión.
Es importante señalar que una comida abundante no se considera equivalente a una comida ligera.

¿Qué alimentos requieren 8 horas o más?

Los alimentos con alto contenido de grasa pueden permanecer más tiempo en el estómago.

Por ejemplo:
- Frituras.
- Carnes grasas.
- Comidas abundantes.
- Alimentos preparados con mucha grasa.
- Comidas pesadas.

Por eso, cuando una persona consume este tipo de alimentos, puede necesitar ocho horas o más de ayuno, según la valoración del anestesiólogo.

¿Puedo tomar agua antes de una cirugía?

Esta es una pregunta muy frecuente.

La respuesta es que, en adultos sanos y para determinados procedimientos electivos, las recomendaciones actuales permiten consumir líquidos claros hasta dos horas antes de la anestesia.

Entre los ejemplos habituales de líquidos claros se encuentran:
- Agua.
- Té sin leche.
- Café negro sin leche.
- Jugos transparentes sin pulpa, cuando están permitidos por el protocolo.

Sin embargo, es importante diferenciar los líquidos claros de otras bebidas que pueden parecer líquidas, pero que no se comportan de la misma manera en el estómago.

¿Qué bebidas no se consideran líquidos claros?

Entre ellas encontramos:
- Leche.
- Café con leche.
- Yogur líquido.
- Batidos de frutas.
- Jugos con pulpa.
- Bebidas con partículas o contenido sólido.
- Preparados nutricionales con proteínas.

Estas bebidas requieren tiempos de ayuno diferentes y, por lo general, no deben consumirse durante las dos horas previas a la anestesia.

7. ¿Qué sucede si no cumplo con el ayuno preoperatorio?

Supongamos que tienes una cirugía programada a las ocho de la mañana y, antes de salir de casa, decides tomar un vaso de leche o comer un pequeño pan porque tienes hambre.

Cuando llegas al hospital, el personal de enfermería te pregunta a qué hora fue tu última comida y descubren que no has cumplido el tiempo de ayuno indicado.

¿Qué puede suceder?

Lo primero que debes saber es que debes comunicarlo con sinceridad al personal de salud. No debes ocultar que has comido o bebido, aunque pienses que fue poca cantidad.

El anestesiólogo necesita conocer esa información para evaluar el riesgo y tomar una decisión segura.

Dependiendo de la cantidad y el tipo de alimento consumido, del tiempo transcurrido, de tu estado de salud y de la urgencia de la cirugía, pueden ocurrir diferentes situaciones:

1. Se puede retrasar la cirugía.

Si el procedimiento no es urgente, el equipo médico puede decidir esperar hasta que se cumpla el tiempo de ayuno necesario.

Esto puede ocasionar cambios en el horario de ingreso al quirófano.

2. Se puede reprogramar la intervención.

En determinadas circunstancias, si no es posible garantizar las condiciones de seguridad necesarias, la cirugía puede tener que programarse para otro momento.

3. El anestesiólogo puede modificar el plan anestésico.

El profesional puede valorar otras estrategias para reducir el riesgo de aspiración, según las condiciones del paciente y el tipo de cirugía.

4. Puede aumentar el riesgo de complicaciones.

Si se administra anestesia cuando existe un riesgo elevado de contenido gástrico residual, puede aumentar la posibilidad de regurgitación y broncoaspiración.

Lo más importante es comprender que estas decisiones no se toman para castigar al paciente por haber comido o bebido.

Se toman porque el equipo médico debe priorizar su seguridad.

Un consejo importante: si accidentalmente comes, tomas agua o consumes algún alimento durante el período de ayuno, informa inmediatamente al personal de salud. No intentes ocultarlo ni provoques el vómito para tratar de solucionar el problema.

8. ¿Por qué no es recomendable realizar un ayuno demasiado prolongado?

Aunque el ayuno es una medida de seguridad fundamental, eso no significa que debamos dejar de comer y beber durante períodos excesivamente largos.

Durante muchos años fue habitual indicar a los pacientes que no consumieran absolutamente nada desde la medianoche anterior a una cirugía.

Sin embargo, las investigaciones y recomendaciones actuales han mostrado que un ayuno innecesariamente prolongado también puede tener consecuencias negativas.

Cuando pasamos demasiadas horas sin consumir alimentos o líquidos, podemos experimentar:
- Sed intensa.
- Sensación de hambre.
- Dolor de cabeza.
- Debilidad.
- Mareos.
- Ansiedad.
- Deshidratación.
- Alteraciones de los niveles de glucosa, especialmente en personas vulnerables.

Además, en determinados pacientes, el ayuno prolongado puede contribuir a una peor tolerancia al estrés metabólico que supone una intervención quirúrgica.

Por eso, las recomendaciones modernas buscan equilibrar dos objetivos:

1. Reducir el riesgo de aspiración pulmonar durante la anestesia.
2. Evitar que el paciente permanezca sin comer ni beber durante más tiempo del necesario.
Las recomendaciones de la ASA y el consenso internacional sobre ayuno perioperatorio publicado en 2026 destacan la importancia de evitar períodos innecesariamente prolongados de ayuno, especialmente de líquidos claros.

Esto significa que no debemos interpretar el ayuno como una prohibición absoluta de beber agua durante toda la noche.

En algunos pacientes sanos, el agua y otros líquidos claros pueden estar permitidos hasta dos horas antes de la anestesia.

Pero recuerda: los tiempos deben ser establecidos por el equipo responsable de tu procedimiento.

9. ¿Qué pacientes necesitan indicaciones especiales de ayuno?

No todos los pacientes tienen el mismo proceso digestivo ni presentan los mismos riesgos durante la anestesia.

Existen condiciones médicas que pueden retrasar el vaciamiento del estómago o aumentar la posibilidad de regurgitación y broncoaspiración.

Por eso, el anestesiólogo debe conocer los antecedentes médicos y los medicamentos que utiliza cada paciente.

Entre las situaciones que requieren especial valoración encontramos:

Pacientes con diabetes

Las personas con diabetes pueden presentar alteraciones en el vaciamiento gástrico y también tienen riesgo de desarrollar hipoglucemia durante períodos prolongados sin alimentos.

Por eso, es importante que informen al anestesiólogo sobre su enfermedad y los medicamentos que utilizan.

No deben suspender ni modificar por su cuenta la insulina o los medicamentos para la diabetes.

El equipo médico establecerá las indicaciones correspondientes para el ayuno y el control de la glucosa.

Pacientes con obesidad

La obesidad puede asociarse a determinadas condiciones que aumentan el riesgo de aspiración, aunque la obesidad por sí sola no significa necesariamente que todas las personas tengan un vaciamiento gástrico lento.

El anestesiólogo debe evaluar cada caso de manera individual.

Pacientes con reflujo gastroesofágico

Las personas que presentan reflujo pueden experimentar el retorno del contenido del estómago hacia el esófago e incluso hacia la garganta.

Si el reflujo es importante o está mal controlado, puede modificar la valoración del riesgo anestésico.
Pacientes embarazadas
Durante el embarazo se producen cambios anatómicos y hormonales que pueden favorecer el reflujo y modificar el riesgo de aspiración.

Por ello, las pacientes embarazadas necesitan indicaciones específicas, especialmente cuando van a someterse a una cesárea o a otro procedimiento quirúrgico.

Pacientes que utilizan determinados medicamentos

Es importante informar si utilizas medicamentos que pueden retrasar el vaciamiento gástrico, incluidos algunos fármacos utilizados para tratar la diabetes y la obesidad, como los agonistas del receptor GLP-1.

El anestesiólogo decidirá si necesitas alguna medida adicional.

Pacientes con enfermedades digestivas

Las personas con obstrucción intestinal, gastroparesia, alteraciones importantes de la motilidad digestiva o antecedentes de determinadas cirugías gastrointestinales pueden necesitar una evaluación especial.

Por eso, nunca debemos asumir que las mismas horas de ayuno son apropiadas para todos.

10. ¿Qué debo hacer para cumplir correctamente el ayuno antes de mi cirugía?

Si tienes una intervención quirúrgica programada, puedes tomar algunas medidas sencillas para evitar errores durante la preparación.

Antes del día de la cirugía:

- Pregunta al equipo médico a qué hora debes dejar de comer.
- Confirma hasta qué hora puedes beber líquidos claros, si están permitidos.
- Informa si tienes diabetes, reflujo, problemas digestivos u otras enfermedades.
- Comunica todos los medicamentos que utilizas.
- Pregunta qué debes hacer con tus medicamentos habituales el día de la intervención.
- Organiza tus horarios para evitar comer accidentalmente durante el período de ayuno.

El día de la cirugía:

- Respeta las indicaciones recibidas.
- No consumas alimentos sólidos después de la hora establecida.
- No tomes leche, batidos o jugos con pulpa pensando que son líquidos claros.
- No consumas caramelos ni chicles sin consultar las instrucciones de tu centro.
- No bebas agua fuera del horario autorizado.
- Informa si accidentalmente has ingerido algún alimento o bebida.
- Comunica si has presentado vómitos, náuseas importantes o molestias digestivas.

También debes recordar que algunos medicamentos pueden tomarse con un pequeño sorbo de agua, siempre que el anestesiólogo o el equipo médico lo haya autorizado.

La preparación quirúrgica no depende solamente del cirujano. El anestesiólogo, el personal de enfermería y el resto del equipo trabajan conjuntamente para que llegues al quirófano en las mejores condiciones posibles.

11. ¿Qué ocurre cuando termina la cirugía? ¿Cuándo puedo volver a comer y beber?

Después de una intervención quirúrgica, muchos pacientes preguntan cuándo podrán tomar agua o consumir algún alimento.

La respuesta depende del tipo de cirugía, de la anestesia utilizada, del estado de conciencia y de la recuperación del paciente.

Cuando finaliza la anestesia, el equipo médico verifica que el paciente se encuentre estable y que pueda proteger adecuadamente sus vías respiratorias.

Una vez que se cumplen las condiciones necesarias y no existen contraindicaciones, se puede iniciar progresivamente la ingesta de líquidos y alimentos.

En algunas cirugías, el paciente puede comenzar a beber agua relativamente pronto.

En otras, especialmente cuando existen procedimientos digestivos o determinadas condiciones clínicas, puede ser necesario esperar más tiempo.

Por eso, no debes tomar agua o comer inmediatamente después de despertar sin recibir la autorización correspondiente.

También es importante entender que el ayuno preoperatorio no significa que debas permanecer muchas horas sin comer después de la operación. Las recomendaciones actuales promueven reanudar la alimentación tan pronto como sea clínicamente posible, siempre que no exista una contraindicación.

Conclusión

el ayuno preoperatorio es una medida de seguridad que puede salvar vidas
Si tienes programada una cirugía, recuerda que el ayuno preoperatorio forma parte de tu preparación y no es una indicación que debas tomar a la ligera.

Su principal objetivo es disminuir el riesgo de que los alimentos o líquidos que permanecen en el estómago regresen hacia las vías respiratorias y lleguen a los pulmones durante la anestesia.

Este riesgo no se limita a la anestesia general. También debe considerarse cuando se utiliza anestesia raquídea, anestesia regional o sedación, porque durante el procedimiento pueden disminuir los reflejos protectores o puede ser necesario modificar la técnica anestésica.

Por eso, aunque te hayan explicado que permanecerás despierto durante la cirugía, debes respetar las indicaciones de ayuno que te entregue el anestesiólogo.

También es importante recordar que no se trata de pasar hambre durante toda la noche. Las recomendaciones actuales permiten diferenciar los tiempos de ayuno según el tipo de alimento o bebida, buscando proteger al paciente sin prolongar innecesariamente el período sin alimentación ni hidratación.

Mi recomendación es sencilla: pregunta, infórmate y cumple las indicaciones que te han dado antes de ingresar al quirófano.

Una cirugía segura comienza mucho antes de entrar a la sala de operaciones. Y una parte importante de esa seguridad depende también de la preparación del propio paciente.


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